A TROPEZONES SE ABREN LOS OJOS

Hoy me ha venido muy enfadada al Kiosko María. Resulta que está muy disgustada con su sobrino Dani porque ha suspendido unas cuantas y no hay manera de que escarmiente. La pobre mujer está desesperada, me dice que lo ha intentado todo y que nada, que le entra por un oído y le sale por el otro.

Normal -le digo- si ya están cansados de tanta clase y deseando salir a la calle después de tantas lluvias. Y ¿Sabéis lo que me ha respondido? Poco más que la culpa la tengo yo, nada más y nada menos. Me dice que no le defienda y que le venda menos pipas de esas nuevas de Facundo sabor ranchero.

Me dice que ahora, la última moda es hacer competiciones en el parque para ver quién se termina antes la bolsa de pipas. Claro, a mí me ha dado la risa, es verdad que están sabrosísimas, pero no me imaginaba yo que la cosa estaba llegando tan lejos.

En fin, que al final, como estaba enfadada y yo he defendido al chaval y encima me he reído con lo de la competeción, se ha ido del kiosko más enfadada todavía y claro… qué le voy hacer. Así que… A TROPEZONES SE ABREN LOS OJOS.

CADA MAESTRILLO, TIENE SU LIBRILLO

¡¡¡Lo que se preocupan las madres por sus hijos!!!!! que se lo digan a María, que todas las atenciones son pocas para su Laurita.

Hoy la mujer me viene preocupada, diciendome que la niña está muy delgadita y que come poco, que ha hecho lo imposible para que coma y que no hay manera, que la niña está de noes.

Cuando me lo ha dicho, me moría de la risa, ¡¡¡Como va a comer, María!!! – le he contestado- ¡¡¡¡Si su princesita se atiborra todos los días a bollería industrial a la salida del cole!!!!, pero María, que nunca ha probado esa bollería, decía que con eso no podía llenarse tanto.

Como he visto que estaba “erre que erre”, se me ha ocurrido darle unas bolsitas de cocktails de frutos secos que, además de ser naturales contienen ácido fólico, que abre el apetito. A ver si así la chica sustituye los bollos por los frutos secos y come un poco más…