A GRANDES MALES GRANDES REMEDIOS

La verdad, siempre pensamos que los jóvenes están todo el día haciendo lo que no deben y hoy Quique tiene un planazo con sus amigos nada criticable. Han quedado todos para ver Slumdog Millionaire, un peliculón.

El caso es que el chico tenía ganas de ver la peli desde hacía tiempo, pero no sabían cómo conseguirla. Esta mañana, no se le ocurre otra cosa que preguntar a la Sra. María si podía prestársela. A la pobre mujer casi le da un subidón de tensión ¡¡¡¿Slum  qué?!!! Quique le contesta vocalizando Slum-dog –Mi-llio-naire” y ella le contesta “hijo, no sé quién es ese, pero quién fuera tan millonario como él.

Quique se ha ido con la cabeza baja y cuando me lo ha contado, me montaba de la risa, entonces me he acordado que en www.mundofacundo.com podía verla, le he explicado lo fácil que es darse de alta y que sólo con los puntos de dos bolsas grandes de chaskis tendría la peli a su disposición cuantas veces quisiera.

Ya le he dicho yo: “A grandes males grandes remedios”